El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, explicó que el traslado de 37 personas privadas de la libertad de alta peligrosidad a Estados Unidos tuvo como objetivo principal impedir que continuaran operando estructuras criminales desde los centros penitenciarios en México.

De acuerdo con el funcionario, estas personas mantenían la capacidad de coordinar actividades delictivas aun estando recluidas, lo que representaba un riesgo constante para la seguridad pública y para el combate frontal contra el crimen organizado. Por ello, el envío se realizó como parte de una estrategia de cooperación internacional y fortalecimiento del Estado de Derecho.
García Harfuch señaló que la medida busca debilitar las redes criminales, cortar sus canales de operación y evitar que sigan generando violencia desde el interior de las cárceles, donde en algunos casos contaban con recursos, comunicación y control.
El secretario subrayó que estas acciones forman parte de una política integral de seguridad, orientada a reducir la incidencia delictiva, garantizar la paz y proteger a la ciudadanía, en coordinación con autoridades de otros países. 🔒🇲🇽