El conflicto en Medio Oriente sumó un nuevo episodio de tensión. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán aseguró que destruyó al menos siete radares avanzados utilizados por Estados Unidos e Israel, sistemas clave para detectar ataques aéreos.

De acuerdo con el gobierno iraní, los ataques se realizaron con misiles hipersónicos y drones que lograron evadir el sistema de defensa THAAD, considerado uno de los escudos antimisiles más sofisticados del mundo.
Según versiones difundidas por medios iraníes, algunos impactos habrían alcanzado objetivos estratégicos cerca de Tel Aviv, incluido el Aeropuerto Internacional Ben-Gurion.
Estos hechos ocurren luego de bombardeos de fuerzas aliadas en ciudades iraníes como Teherán, Shiraz e instalaciones energéticas en Isfahan.
Mientras tanto, autoridades iraníes reportan que el número de víctimas mortales ya supera las mil personas, en medio de restricciones a la prensa y fallas en el acceso a internet que mantienen la información aún limitada.
Un megaoperativo internacional coordinado por la INTERPOL permitió rescatar a 65 menores víctimas de abuso sexual infantil y detener a 60 presuntos responsables en varios países de América.
La Casa Blanca aseguró que Estados Unidos cuenta con los recursos militares necesarios para ganar un eventual conflicto contra Irán, e incluso ampliar sus operaciones si fuera necesario.
En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, Francia autorizó que aeronaves militares de Estados Unidos utilicen una de sus bases aéreas en territorio francés.