A casi un mes del descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el pasado 28 de diciembre en el centro de Oaxaca, que dejó un saldo de 14 personas fallecidas y cerca de un centenar de heridos, persisten las dudas y cuestionamientos en torno a las causas reales del accidente, lo que ha intensificado el llamado a realizar una investigación externa e independiente.

Un grupo de ingenieros, especialistas ferroviarios y expertos en seguridad ha comenzado a analizar distintos factores que pudieron influir en la tragedia, entre ellos el papel de la Secretaría de Marina (Semar) —institución encargada de la operación del proyecto—, el factor humano, así como posibles fallas técnicas, de mantenimiento y de supervisión de la infraestructura ferroviaria.
De acuerdo con los especialistas, la complejidad del proyecto y la magnitud del accidente obligan a revisar con profundidad los protocolos de seguridad, la capacitación del personal operativo, el estado de las vías, el sistema de frenos y la velocidad a la que circulaba el tren al momento del descarrilamiento.
En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gobierno federal presentará en los próximos días los resultados preliminares de la investigación oficial. Sin embargo, voces técnicas y de la sociedad civil consideran que, para garantizar transparencia, imparcialidad y credibilidad, es indispensable que el caso sea revisado por instancias externas al Gobierno y a las instituciones directamente involucradas.
Familiares de las víctimas y organizaciones civiles han reiterado su exigencia de verdad, justicia y reparación del daño, subrayando que el Tren Interoceánico es un proyecto estratégico nacional, por lo que cualquier falla debe ser esclarecida con rigor para evitar futuras tragedias.
Mientras tanto, las incógnitas permanecen abiertas y la presión pública crece para que se determinen responsabilidades claras y se refuercen las medidas de seguridad en uno de los proyectos de infraestructura más importantes del país.
La diputada Elizabeth Montoya perdió un ojo tras un ataque armado ocurrido en Culiacán, Sinaloa; sin embargo, se reporta fuera de peligro.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que este jueves sostuvo una nueva llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y con su esposa, Melania Trump, la cual calificó como productiva y cordial.
La violencia se ha recrudecido en Sinaloa durante las últimas dos semanas, con un incremento en secuestros, ataques armados y homicidios que mantienen en alerta a la población y han generado manifestaciones sociales.