El mundo de la moda internacional se encuentra de luto tras el fallecimiento de Valentino Garavani, considerado uno de los diseñadores más influyentes y elegantes del siglo XX, y fundador de una de las casas de lujo más prestigiosas del planeta.

Reconocido como el “Último Emperador” de la moda italiana, Valentino no solo construyó un imperio creativo, sino que redefinió el concepto del glamour, la alta costura y la sofisticación atemporal. Su nombre quedó ligado para siempre al emblemático “Rojo Valentino”, un tono que se convirtió en símbolo de poder, sensualidad y elegancia femenina.
Desde 1959, el famoso vestido rojo estuvo presente en prácticamente todas sus colecciones, consolidándose como una de las señas de identidad más reconocibles de la moda mundial.
El legado de Valentino también quedó inmortalizado al vestir a figuras históricas y estrellas del cine, entre ellas Jacqueline Kennedy, quien eligió un diseño suyo para su boda con Aristóteles Onassis; así como Audrey Hepburn, la princesa Diana y Elizabeth Taylor, entre muchas otras personalidades.
Con su partida, la moda pierde a uno de sus máximos referentes, pero su obra permanece como un símbolo eterno de elegancia, lujo y perfección artesanal, influyendo a generaciones de diseñadores y amantes de la alta costura.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que envió una carta al primer ministro de Corea del Sur para solicitar que la banda BTS realice más conciertos en México.
El Super Bowl LX ya tiene protagonistas: New England Patriots y Seattle Seahawks se enfrentarán el próximo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de California, en una final que revive una de las rivalidades más recordadas de la NFL. Los Patriots llegaron tras imponerse en la final de la Conferencia Americana en un duelo defensivo marcado por condiciones climáticas complicadas, mientras que los Seahawks aseguraron su pase al coronarse campeones de la Conferencia Nacional en un partido cerrado y de alta intensidad.
La película Frankenstein, dirigida por Guillermo del Toro, fue nominada en nueve categorías en la edición 98 de los Premios Oscar, incluida Mejor Película, consolidándose como una de las producciones más destacadas del año.